Acababa de perder a mi única hija, mi vida; me ofrecieron ayuda psiquiátrica y dentro de mi ignorancia sobre el tema, me negué, porque no quería andar “dopada”, quería vivir mi duelo en carne viva. Llegué a la consulta del doctor Norambuena y mi percepción cambió, él en este proceso, aparte de medicarme, me hizo descubrir, que, a pesar de mi dolor, yo tenía una vida y, lo más importante, tenía una fortaleza que me permitiría sobrevivir. A través de estos 10 meses de tratamiento, me ha hecho descubrir que yo puedo aportar en mi día a día, ya sea a mi familia, mis amigos y principalmente mi trabajo, por lo tanto, le agradezco infinitamente el haberme guiado y apoyado para estar en este momento, volviendo a vivir y encontrando un sentido a mi existencia, teniendo presente, que mi hija estará conmigo siempre.
Si pudiera graficar el antes y el ahora en el tratamiento, sería de blanco y negro a color, así lo siento y así me siento.
Si pasan por una situación similar, les recomiendo absolutamente al doctor Norambuena, desde mi experiencia, te escucha, te apoya, te entiende y saca lo bueno de lo malo que puedas estar pasando.
